Ɨshɨr
Gente del Alto Paraguay
Habitan la zona de Bahía Negra y Fuerte Olimpo desde hace unos 500 años. En el censo de 2002, 1.571 personas se identificaron como Ishir.
SAPC
Bahía Negra · Alto Paraguay · Paraguay
Ser recibido por un pueblo, no visitarlo.
Experiencia exclusiva de SAPC · Con la aprobación de los caciques
Una experiencia exclusiva
Los Yshir deciden quién entra en sus aldeas y cómo. Hoy, SAPC es el único operador que cuenta con la aprobación de los caciques para traer viajeros y compartir con ellos una experiencia.
Cada visita se acuerda con ellos. Sin su consentimiento, no hay viaje.
Qué se comparte, qué se fotografía, cuántas personas llegan y cuándo: lo define la comunidad.
Aportes y compras acordados con las familias que reciben al viajero, sin intermediarios.
Los Yshir —Ishir, que en su lengua significa «persona»— viven desde hace siglos junto al río Paraguay, en el extremo norte del Chaco, a las puertas del Pantanal. Son cerca de dos mil personas, según las cifras disponibles.
Nuestra propuesta es sencilla: llegar con tiempo, escuchar antes de preguntar y compartir con quienes elijan compartir. No hay función preparada para turistas. Lo que ocurre es un encuentro entre personas.
Quiénes son
Antes de llegar, conviene saber con quién se va a conversar.
Gente del Alto Paraguay
Habitan la zona de Bahía Negra y Fuerte Olimpo desde hace unos 500 años. En el censo de 2002, 1.571 personas se identificaron como Ishir.
Del río y del monte
Los Ybytoso vivieron a orillas del río Paraguay y los Tomáraho, en el interior. Hoy comparten comunidades como Puerto Esperanza.
Una lengua en peligro
Pertenece a la familia zamuco, emparentada con el ayoreo. La UNESCO la considera en peligro, y la migración de los jóvenes a las ciudades es parte del desafío.
Relatos que explican el mundo
Según su mito, el héroe Nemur creó el río Paraguay. Tienen además un conocimiento particular del cielo, que hoy se comparte en el observatorio de Bahía Negra.
Arte plumario
Entre los pueblos del Gran Chaco, el arte plumario de los Ishir es una excepción: según la etnóloga Donatella Saviola Nobili (Museo Pigorini, Roma), puede compararse con el de los pueblos amazónicos.
Cinturones de plumas de ñandú, diademas y coronas, muñequeras y tobilleras, pendientes y adornos que también visten flechas, hachas, bolsas y abanicos. Las plumas más usadas son de ñandú, pato criollo, paloma y loro.
No son souvenirs: tienen sentido dentro de su mito y de su vida ceremonial. Por eso se miran, se conversan y se aprenden, pero no se piden como espectáculo.


Oficio y manos
Los hombres recolectan las hojas de karanda’y (Copernicia alba); las mujeres las cortan y las secan al sol unos tres días. Se teje a mano, sin agujas ni hilos, en una técnica parecida al crochet, y por la mañana, porque con el calor las hojas se quiebran.
De ahí salen canastos, sombreros, paneras y centros de mesa. Es un oficio que lleva mucho tiempo y deja poca ganancia. Por eso las compras se hacen directamente a quien tejió la pieza, a un precio acordado con ella.
La visita, paso a paso
Una propuesta de recorrido, con tiempo y sin función. El trazado definitivo se acuerda con la comunidad en cada salida.
Aterrizamos sin prisa en el extremo norte del Chaco. Descanso, presentación del anfitrión y una breve conversación sobre cómo se comporta un invitado: qué se pregunta, qué se fotografía y qué no.
El encuentro empieza saludando a los caciques. No se entra en una aldea: se es recibido en ella.
Karcha Bahlut (Puerto 14 de Mayo), a unos 20 km de Bahía Negra, u otra comunidad según la temporada y lo que decidan sus familias. Conversación, historia, lengua y tiempo sin programa.
Tejido de karanda’y con las artesanas y conversación sobre el arte plumario. Se aprende mirando. Las compras se hacen directamente a quien hizo la pieza.
Navegación por el río Paraguay, el que según el mito creó Nemur, y, al caer la noche, el cielo del Pantanal. La visita al observatorio de Bahía Negra completa el día.
Un cierre sencillo con la comunidad, sin discursos ni foto de grupo obligatoria, y el regreso.
Formatos
Puntos de partida, no paquetes. Fechas, cupos y programa se definen con la comunidad antes de cada salida.
Bahía Negra, una aldea Yshir, tejido y arte plumario, navegación por el río y cielo del Pantanal. El formato esencial.
Más tiempo en la aldea, una segunda comunidad si ellos lo desean y una extensión al Pantanal, con la Estación Los Tres Gigantes, accesible solo en lancha.
Bahía Negra está a unos 830 km de Asunción. Según los datos oficiales disponibles, hay un vuelo regular semanal de unas dos horas y una ruta terrestre de 13 a 21 horas que depende de la lluvia. Organizamos el viaje en torno a ellos o con un traslado propio.
Vuelos, caminos, horarios y el estado del río se reconfirman antes de cada salida. Nada de lo descrito se garantiza sin la decisión de la comunidad.
El detalle
Lo que hace que el viaje sea respetuoso para ellos y memorable para usted.
Todo empieza con su permiso y su bienvenida.
Pocas personas por visita, en el número que la comunidad considere adecuado.
Se pregunta antes de cada imagen, y hay lugares y personas que no se fotografían.
Artesanía adquirida a quien la tejió, sin intermediarios y a un precio acordado.
Navegación y noche abierta, con la mirada yshir sobre el firmamento.
Previsto ante crecidas del río, lluvia o decisiones de la comunidad.
Nuestro criterio
Las ceremonias, como el gran ritual anual de los Ishir, pertenecen a la comunidad. No las programamos ni las prometemos: si alguna vez se nos invita, será decisión de ellos.
No se visita a los Yshir: se acepta su invitación.
Comencemos
Cada encuentro se prepara con tiempo y se acuerda con la comunidad. Cuéntenos quiénes viajan, cuándo y qué le gustaría comprender; un asesor de SAPC le contactará personalmente.
Sin paquetes. Sin itinerarios cerrados.